Anticuerpos para Terapia y Diagnóstico

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La terapia de anticuerpos monoclonales se ha convertido rápidamente en una nueva forma de fármaco biológico. Las aplicaciones basadas en anticuerpos ha dado paso al desarrollo de terapias para el tratamiento de enfermedades tales como las autoinmunes, las de cáncer, las de inflamación y las infecciosas, entre otras. La terapia se basa en administrar anticuerpos de un tipo o de varios tipos, altamente purificados, para reducir síntomas de una enfermedad o disminuir el desarrollo patológico de ésta.

Los anticuerpos específicos, también pueden ser administrados de forma pasiva a personas sanas como tratamiento inmuno-profiláctico. Este tratamiento, esencialmente ayuda a la respuesta inmune adaptativa del hospedero, proporcionándole anticuerpos protectores para prevenir la infección.  Si bien los métodos son tremendamente prometedores para el tratamiento de muchas enfermedades, su aplicación es menor, como tratamiento profiláctico humano, a gran escala. Es por ello que la administración de anticuerpos a potencialmente millones de personas, no es práctico ni rentable. En esta lógica emerge el campo de la transferencia de genes de anticuerpos, mediada por vectores, como un tratamiento alternativo para tratar enfermedades infecciosas, especialmente causadas por  patógenos difíciles, tales como el virus de la hepatitis C, la malaria, el virus respiratorio sincicial, la tuberculosis y el VIH.

Este enfoque es una mejora con respecto a las estrategias de inmunización pasiva clásica que administran proteínas de anticuerpos al hospedero para proporcionar protección contra la infección. Con la transferencia de genes mediada por vector, el gen del anticuerpo se administra al hospedero, resultando en la expresión, a largo plazo, de anticuerpos endógenos en el músculo otorgando inmunidad protectora.

Por otro lado, los anticuerpos son una herramienta biológica de gran utilidad y de precisión para realizar diagnóstico en la clínica, detectando los antígenos específicos de interés en las muestras biológicas. De esta forma los médicos pueden dar diagnósticos más certeros a sus pacientes.