Historia de las vacunas hechas en Chile

La manufactura de sueros y vacunas en Chile data desde 1896, primeramente en el Instituto de Higiene de Santiago, el cual duró hasta 1924. En este instituto, siendo pionero en América Latina, se estableció el servicio de la vacunación antirrábica, además se preparaba suero antidiftérico (anticuerpos), entre otros, logrando un gran reconocimiento internacional. Luego, se continuaría esta labor en el Instituto de Bacteriología (1929-1980), donde se manufacturaba la vacuna BCG entre otras. En el año 1944, el Instituto producía vacunas y otros medicamentos para la venta internacional, siendo líder en este rubro en Latino América.

Vacuna Antirrábica, producida por el Instituto de Higiene de Chile hasta el año 1924. Imagen obtenida de "Historia del instituto de Salud Pública de Chile, 1892-2008

Vacuna Antirrábica, producida por el Instituto de Higiene de Chile hasta el año 1924.
Imagen obtenida de “Historia del instituto de Salud Pública de Chile, 1892-2008

Destacadamente, el Instituto de Bacteriología, produjo una nueva vacuna antirrábica, mejor y menos tóxica a la que era usada en el mundo. Desde entonces, se comenzó a usar esta vacuna internacionalmente, lo que significó un gran aporte a la salud mundial. Esta vacuna aún permanece vigente y es conocida en el mundo como la “Vacuna Fuenzalida-Palacios” en honor a quienes la produjeron. Además, en el mismo instituto se comenzó la fabricación de la penicilina en Chile, llegando a situarse como una de las primeras plantas productoras de penicilina en el mundo. Asimismo, el Instituto de Bacteriología permitió que Chile fuera capaz de autoabastecerse de sueros y vacunas de alta calidad, sin la necesidad de importarlos. En los años posteriores, la producción de vacunas continuó en el Instituto de Salud Pública, hasta el año 2002, cuando cesó por causas aún inciertas.