¿Por qué se necesita un centro de vacunas en la Región Metropolitana?

Debido a la gran población que concentra esta región, la tasa de hospitales y médicos es una de las más bajas del país. A esto se suma, que la RM tiene una importante incidencia de enfermedad en sus habitantes. De hecho, las enfermedades del sistema respiratorio, principalmente, la neumonía, son la tercera causa de muerte en la RM (Fuente: Principales Causas de Muerte en Chile por Regiones 1997-2003).

Dentro de las causas de enfermedades respiratorias, se encuentran los virus respiratorios que afectan, cada invierno, a la RM con una de las tasas más altas de incidencia del país (Informe de circulación virus respiratorios SE36, ISP, 2014). Asimismo, un estudio hecho en el 2004 en la RM, muestra múltiples infecciones respiratorios en niños que asisten a sala cuna y jardín infantil, principalmente de infecciones respiratorias bajas: 61,3% en lactantes y 39,4% en pre-escolares (Fuente: Rev Chil Infect 2006; 23 (2): 128-133). Todo ello causando un alto impacto económico a las familias y al sistema público de salud de la región. Esta situación presenta un gran desafío para poder desarrollar y mejorar la salud pública en la RM y en Chile. Sin embargo, una de las terapias de prevención más eficaz y necesaria para la población son las vacunas. Las vacunas han podido erradicar gran número de enfermedades infecciosas, de alta morbilidad y mortalidad, (Fuente: OMS). De hecho, con los planes de inmunizaciones que ha habido en Chile, se ha logrado exitosamente erradicar la viruela (1950) y la poliomielitis (1975).

Actualmente en Chile, la mayoría de las vacunas aplicadas en los programas de salud, son manufacturadas en el extranjero, lo que genera una alta dependencia a la contingencia mundial. Por ejemplo, en caso de una epidemia o pandemia, como la que ocurrió en el 2009 con el virus de la Influenza H1N1, o gripe porcina, no existen garantías de abastecimiento en el ámbito internacional. Más aún, la importación de vacunas manufacturadas en el extranjero, le genera al Gobierno de Chile, un alto gasto del presupuesto nacional. Además, el estudio y desarrollo de vacunas provenientes de cepas locales circulantes, ya sea de virus o bacterias patógenas, son necesarios para proveer una protección más eficaz y adecuada a la población de nuestro país. Por otro lado, el desarrollo y producción de terapias para prevenir y aliviar diferentes enfermedades, son de altísima prioridad para la RM y nuestro país.

Hoy en día, tratamientos de este tipo, manufacturados en el extranjero, son de un alto costo y de difícil acceso a la mayoría de los chilenos. Por ejemplo, una dosis de anticuerpos humanizados contra el virus respiratorio sincicial (VRS), que se les da a los niños prematuros o inmunodeprimidos, cuesta alrededor de los USD $ 1.000, requiriéndose múltiple dosis para completar el tratamiento. Es por ello que un Centro de Manufactura de Vacunas y Anticuerpos en la RM y Chile es de suma urgencia, lo cual requiere múltiples esfuerzos de los diferentes sectores del país.